Viernes 23 de Noviembre 2007. Un padre y un hijo ordenan los últimos detalles para una travesía que será sin duda una experiencia inolvidable y trascendental para ambos, la cual los une, los identifica y por sobre todo aman.
Destino: Quinta Vergara Viña del Mar para Sábado 24 de Noviembre
Objetivo: Ser parte del concierto más esperado del año para ambos, cumplir una misión prometida en un emotivo momento de reunión, reflexión y empatía meses atrás y obviamente gozar y embrutecerse con la música de dos Magnates de la composición, la música y la Voz.
Sí, amigos me refiero a la gira llamada “Dos pájaros de Un Tiro” realizada este año por Joan Manuel Serrat y Joaquín Sabina que, al pasar por Chile, se presentaron el viernes 23 y el sábado 24 en Santiago y Viña respectivamente. Aquí van los por menores, los por mayores y las extrañas “coincidencias” que ocurrieron durante esta increíble y fabulosa experiencia.
A pesar de que los humores y los ánimos que yo traía aquél día Viernes no eran los mejores, sabía que el viaje me iba a servir de mucho para ventilar la densa y pesada cabeza que llevaba en ese momento así que tomamos nuestra mochila y dijimos ¡Let’s Rock!
Nos fuimos en el auto verde de mi tío junto con su esposa, inicialmente en el viaje de ida no pesqué al mundo porque estaba ensimismado y sumido en mis cuatro paredes blancas, como dice Serrat en De Cartón Piedra, con la fiel compañía de Silvio y Serrat en mis oídos el caro café y la empanada del Pronto COPEC en mi boca, el viaje se pasó en un parpadeo. Llegamos entonces a un lindo condominio de la hija de la señora del Tío Gabriel (la tía Silvia) y “casualmente” el marido de ella tenía la discografía de Sabina en su Notebook por lo cual hicimos un pequeño contrabando de música con él, a todo esto la “Polla” y sus 3 simpáticos hijos nos atendieron super bien su casa.
A la mañana siguiente, nos dirigimos hacia el norte, más específicamente a Limache y aunque nos costó un poquito llegar, junto con buscar la calle “las Dalias” según mi tío y que realmente se llamaba calle Brasilia, encontramos por fin la casa de la Tía Mari y el Víctor Hugo, que nos recibieron con los brazos abiertos y unas ricas empanadas a la hora de almuerzo.
Ya entrada la tarde partimos al lugar del concierto, llegamos cerca de las 7.30 a la quinta y esperamos la hora y media restante para que empezara….
Y finalmente todo el viaje y la espera tuvo una recompensa que 2 almas disfrutaron y gozaron con creces escuchando la música de éstos dos genios ibéricos. Sinceramente mi papá y yo fuimos principalmente para ver a Serrat ya que a Sabina no lo conocíamos más que por su conocidísima canción Y nos dieron las diez, pero el Español nos dejó con la boca abierta al escuchar sus letras, donde plasma su desenfrenada y lasciva vida bohemia de cantautor enfermizo y mujeriego, un maestro que yo sinceramente me arrepiento o haber conocido antes.
Me faltarían palabras para hablar de Joan Manuel, con su música, sus mensajes y su poesía cantada que desde el momento en que mi papá me pasó un CD con la antología amé con gran devoción, además de que existe un trasfondo mucho más sentimental y espiritual con la figura de Serrat entre mi papá y yo, lo cual potencia en gran medida el cariño y el gusto que se ha ganado por parte de nosotros y obviamente por el pueblo chileno, por su creatividad, su firmeza y por sobre todo su consecuencia, enfrentándose ante el más autoritario de los dictadores (véase Franco y Pinochet) quienes en muchas ocaciones intentaron destruir su trabajo, expulsándolo de su país en el caso de Franco y evitando su ingreso al nuestro en el caso de Perrochet, pero ni el exilio ni la censura pudo detener la semilla que dejó en las almas del pueblo en cada una de sus canciones y hasta ahora la generación que lo vio nacer y lanzarse a la fama en los años 70, es la que le ha presentado a sus hijos la gracia y la calidad de sus composiciones.
El concierto: Una verdadera algarabía de emociones, donde se notó la alegría de los dos cantantes; gastándose bromas el uno al otro, ironizando de los problemas de salud que ambos padecieron hace un tiempo atrás, y cantando Sabina temas de Serrat y Serrat de Sabina , obviamente otras canciones a dúo como Hoy puede ser un Gran Día, Esos Locos Bajitos, Fiesta, La del Pirata Cojo, Ocupen Su localidad, entre otras. Hubo momentos para emocionarse también e incluso un tributo a la Violeta Parra que el día anterior cumplía 90 años de su Natalicio y 40 de su Muerte, Cantando Serrat su canción Mazúrquica Modérnica y Sabina una que no me sé el nombre pero también hablaba de ella. Creo que aparte de la música, la poesía las tallas, etc. El concierto tuvo una mágica situación ocurrida durante la segunda canción Tu Nombre me Sabe a Yerba de Serrat, donde el teléfono sonó y el reloj marcaba las 21.23 hrs, ese instante místico y universalmente dispuesto para que dos almas lejanas se recordaran con inagotable fervor, para que los kilómetros se transformaran en milímetros y el "que no se te olvide" se volviera una filosofía de vida, fue el mejor regalo que Serrat me pudo dar esa noche y hablando de regalos, Sabina con sus vividoras y despotrincadas melodías, llenas de pasión y alevosía se haya puesto un poco más meloso y cantara noches de boda dicendo: “que el quiero gane la guerra del puedo…” bastó para que éste corazón rebozara de alegría ya que en aquél instante pareciera que tanto Joan Manuel como Joaquín sabían que había un Mota sentado en la galucha escuchando anonadado los mensajes que le dieron, así que por eso, muchas gracias a los 2 :D.
Finalizado el concierto y tras alojar en Limache, nos fuimos temprano en la mañana del domingo porque mi tío quería llegar a ver el Partido del Rangers, ese viaje me lo dormí todo lo admito porque aun seguía con la impresión del concierto recién vivido.
Llegamos a Talquita sin novedad y posteriormente volvimos a nuestras vidas normales, pero con un nuevo sabor, un sublime condimento que permitió, sentir la música con todos los sentidos, escalofríos en el cuello, pelos erizados, oídos embobados y corazones exaltados palpitando en una misma frecuencia junto con mencionar todas esas lágrimas de emoción derramadas sobre el duro concreto de los asientos de la quinta...
Les digo chiquillos que de verdad vale la pena hacer este tipo de odiseas, los fundamentos están demás.
Un abrazo a todos y saludos especiales para el hombre que yo más quiero, el que ha sido parte fundamental en mi desarrollo como persona, el que ha estado aquí en todas, el que me webea y el que me ama, con quien comparto mi música y su música el que me enseñó que NUESTRO es mejor que TUYO y que MIO y una biblioteca de enseñanzas habidas y por haber, gracias papito.
y para el nombre que a mí me sabe a Yerba: Por favor que no se le olvide
Paz y Amor